Robos fallidos (por suerte)

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Después de que a las dos semanas de comprar mi primer blackberry y que me lo punguearan en la feria, por suerte y por precauciones, nunca más me agarró un chorro.

La cosa está complicada y en los últimos seis meses mi paranoia me salvo dos veces.

En Solymar, lo más normal es que quienes te roban pasen en moto y te arranquen la cartera, siempre atacan mujeres y a varias conocidas las han lastimado, así que cuando bajo del ómnibus en general guardo los auriculares y el celular adentro del soutien, (porque salvo que me intenten manosear, no me lo van a sacar) y ante cualquier ruido de moto me doy vuelta.

Así fue que una mañana llegaba a eso de las 11 de la mañana de la casa de mi novio y como es habitual me saque los auriculares, escondí el celular y fui muy atenta. Cuando estaba a unos 20 metros de mi casa paso una moto por al lado mío, en la que iban dos hombres de casco negro, cosa que me llamo la atención porque nadie usa casco en esta zona. Yo vivo en una esquina, y la moto doblo en esa misma esquina, como no me gustó como me miraron salté la zanja y esperé atrás de unas plantas escuchando el motor de la moto, que finalmente dio vuelta y volvió hasta quedar de frente conmigo, la zanja me salvó. Lamentablemente iba caminando una señora con bastón con una bolsa del kiosco y le arrancaron su compra, a la cual tiraron una cuadra más adelante, y a la que después de entrar en mi casa y tirar todo adentro, salí corriendo a socorrer.

Hoy me volvió a pasar algo parecido. Normalmente ando muy cargada y mis carteras son grandes. Cuando fui a bajar del ómnibus un hombre se paró detrás mío y me abrió la cartera. Me había sacado los auriculares y había escondido el celular por lo que me di cuenta porque sentí el ruido el cierre y lo quedé mirando. También lo vio una señora y me advirtió. En un arranque empecé a insultar al ladrón, que no logró sacar nada porque por suerte lo único que alcanzó a encontrar fue una brocha porque abrió el bolso de maquillajes y no la billetera. Era un hombre bien vestido, de camisa escocesa turquesa, bermudas beige y un morral-portafolio beige y lentes negros. Me saqué lo insulté y le grite hasta que se fue rápido, pero después del susto me costó caminar las cuadras que tenía que caminar.

Conozco la sensación de impotencia y enojo de cuando te roban, es espantoso, lamentablemente me ha tocado muchas veces ser víctima de robos en mi vida, sobre todo en mi casa y es muy violento.

Soy paranoica, pero no está bueno vivir así, hay que cuidarse hasta del hombre que se para atrás tuyo para bajar del ómnibus un miércoles a las 4 de la tarde, no se puede caminar una cuadra desde la parada a tu casa en paz. Te sentís expuesto, vulnerable y nadie hace nada.

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